En estas páginas hemos mencionado unas pocas veces de pasada a una banda llamada Psiglo. ¿Quiénes son estos tipos? Unos pocos saben que fue el grupo uruguayo con el que vino a España Hermes Calabria, y eso como máximo. Es normal, porque sus trabajos jamás fueron publicados aquí. Sin embargo, a lo largo de los años su trascendencia tanto en Sudamérica como en nuestro propio país ha sido mucho mayor de lo que nos imaginamos.
El origen de Psiglo se remonta a finales de los 60. En esos años, el movimiento rockero en el cono sur del continente americano estaba a un nivel en muchos sentidos similar al de sus vecinos del norte. Nada que ver con el atraso que padecíamos en la Península Ibérica. No eligieron su exótico nombre hasta 1970. Muy pocos meses después abandona el grupo el cantante Julio Dalier, entrando en su lugar Rubén Melogno. Procedía de OVNI 87, otro conjunto de Uruguay, que llegó a editar tres singles y hacer una gira por Brasil, coincidiendo por primera vez con un tal Hermes Calabria.
Psiglo debuta discográficamente con un par de singles en 1972. Tienen una formación atípica, pues cuentan con un montón de gente de apoyo. A veces llegan a tener tres coristas y otros tres músicos para metales. Pero el núcleo central está formado por Rubén a la voz, Gonzalo Farrugia en la batería, Luis Cesio a la guitarra, César Rechac al bajo y Jorge García en los teclados. El año siguiente llega su primer LP, titulado “Ideación”. Son tiempos aún heroicos para la música, los discos se graban casi en directo, en una sola toma o a lo sumo en dos. Su estilo no es heavy metal, género que aún prácticamente no existe, pero sí practican un rock muy avanzado para la época. Quizá el referente en nuestro país que nos pueda servir para dar una idea más aproximada sea el de Asfalto, pero ojo, solo aproximada. Por dar un ejemplo, “Es Inútil”, corte bastante cañero, al llegar a su mitad se transforma en un blues puro y duro. Es muy difícil etiquetar a Psiglo. No podemos olvidar unas letras de protesta que, si bien hoy no parecen muy atrevidas, en su momento debieron de causar sensación. La propia “Es Inútil” (“luchar, luchar, luchar sin parar” dice el estribillo), el alegato contra la pobreza “No Me Pregunten Por Qué”, o la de título más explícito, “Piensa y Lucha”.

El tremendo éxito les permite en 1974 ir a Buenos Aires a grabar su segundo larga duración.
Gonzalo Farrugia prefiere quedarse en Argentina y es sustituido por Hermes. A principios de 1975 creen llegado el momento de saltar a la Madre Patria, y a partir de aquí todo se tuerce para ellos. En su propio país la llegada de la dictadura impide la publicación de su segundo disco, y de paso retira de las tiendas al anterior. No es de extrañar que los fachas la tomaran con ellos.
“Psiglo II”, que sólo contiene seis canciones, sigue en la misma línea temática a favor de la libertad, con “Cambiarás Al Hombre” o “Construir Destruir”. Sin duda la que más irritó a los militares fue “Héroe de Papel”, un manifiesto contra el servicio militar. Mientras aquí no tuvimos nada parecido hasta el “Moriréis como Imbéciles”, de La Polla Records en 1984, una década antes ellos ya se atrevían a lo mismo y en un país que se encaminaba hacia un régimen dictatorial.
La llegada a España no fue como ellos esperaban. Gente como Asfalto, Coz o Ñu ya funcionaban a nivel underground, pero nada que ver con el seguimiento multitudinario al que
Psiglo estaba acostumbrado. No podían imaginar que al otro lado del Atlántico se iban a encontrar tanto atraso. Ante la dificultad de volver a Uruguay, la banda termina por disgregarse y sus miembros se ven obligados a aceptar trabajos alimenticios, tocando con Los Marismeños, Paloma San Basilio, o Las Grecas. Para cuando en nuestro país eclosiona el movimiento rockero, es impensable reunir Psiglo. Algunos han vuelto al continente americano, y los demás se han integrado en otras bandas españolas.
Rubén en el grupo A.B.V., y otros dos en nombres superlativos en la historia de nuestro rollo.
Jorge García en Asfalto y
Hermes en Barón Rojo. De tal modo que, pese a ser unos desconocidos, su aportación al rock en España ha sido fundamental. Y mucho más a partir de 1983, cuando
Hermes y
Rubén fundan el
Rockservatorio, la primera academia de la historia en nuestro país en dedicarse a este género, y vivero de nuevos músicos que a su vez formarían nuevas bandas.
Mientras tanto, en Uruguay,
“Psiglo II” ha sido al fin publicado en 1981. Grucho Marx decía en su autobiografía que jamás había probado una gota de alcohol hasta que la Ley Seca se lo prohibió. No hay nada como prohibir algo para que sea más y más buscado. Las grabaciones piratas han convertido a
Psiglo en un grupo legendario. Las nuevas bandas se inician tocando versiones de ellos y son un referente fundamental en las generaciones que se van incorporando al rock uruguayo, y por proximidad, al sudamericano. En 1992, superando las dificultades, el grupo vuelve a unirse para algunos conciertos puntuales, con un éxito tan masivo que tuvieron que repetir en años posteriores. En el 93 los dos discos son reeditados juntos en CD, y tienen lugar nuevas actuaciones multitudinarias. Lo mismo ocurre en 1995, 1997 y 1999. Exactamente igual sucede en 2002, aunque esta vez ya van bajo el nombre de
Genético, que, como todos sabemos, está integrado por
Rubén y
Hermes y sus hijos
Adrián y
Marcelo. Esto no impide que los compañeros de
Psiglo que en esos momentos se encuentran en Uruguay suban con ellos al escenario. Seguiremos hablando de lo que ocurra a partir de ahora, pero eso ya se sale de “El Túnel del Tiempo”.
Nacho Jordán